martes, 22 de agosto de 2017

Julia Pesce: “El artista debe tener plena libertad para crear con compromiso ético y con el lenguaje que elija”



Después de superar una serie de dificultades económicas y de salud, Julia Pesce reaparece con una buena noticia: la inauguración de su nueva Galería Mercado de Arte en San Miguel



 Es artista visual, pedagoga y galerista. Estudió artes plásticas en su natal Argentina. Al poco tiempo de concluir sus estudios y laborar como profesora en su país de origen llegó al Perú y se desarrolló como maestra de Arte en el Colegio Franco-Peruano. En los noventas, su pasión por las artes plásticas la llevó a convertir su casa en una galería de arte. Así surgió Mercado de Arte, un atractivo espacio en Barranco. Allí Julia Pesce acogió a diversos artistas quienes realizaron una serie de exposiciones individuales y colectivas.

Durante esa década convulsa un grupo de artistas locales se dedicaron a elaborar piezas de grabado, fotografía, dibujo, pintura y escultura, las cuales se exhibían con frecuencia en Mercado de Arte, que después de tres años de inagotable trabajo de exposiciones y promoción de los artistas cerró sus puertas. Julia siguió con su labor de profesora. Se jubiló y se mantuvo alejada por un buen tiempo de todo lo relacionado con las artes visuales. Después de superar una serie de dificultades económicas y de salud, Julia Pesce reaparece con una buena noticia: la inauguración de su nueva Galería Mercado de Arte ahora en San Miguel. 

Luego de contactar con algunos de los artistas que la acompañaron en la primera etapa Julia decidió reunirlos y realizar una exposición colectiva que inauguró hace unas semanas y en la que participan: Carlos Angosto, Angie Bonino, Antonio Castañeda, Carlos Troncoso, Ángel Valdez, Elisa Alvarado, Franca Tagliabue, Mishelle Ramos, Maina Rodríguez, Piero Quijano, Pancho Guerra García, Dominique Tazé, Pepa Bonilla, Silvia Westphalen, Armando Williams, Aldo Del Valle, Georges Criblez y Miguel Lescano.


Para Lima en Escena es un honor charlar con Julia Pesce, una personalidad, un referente en el universo de las artes visuales locales contemporáneas.


-Julia, Mercado de Arte fue una de las galerías emblemáticas de los noventas. En ella exhibieron diversos artistas entre pintores, escultores y fotógrafos. Muchos ahora son artistas consolidados. Después cerró. Han pasado más de dos décadas y en honor a este espacio acabas de inaugurar una galería en San Miguel. ¿Por qué?

-Por la necesidad de tener y poner en marcha un proyecto en donde pueda albergar y exhibir las obras de nuestros artistas. Exponer diversas piezas de pintura, escultura, fotografía, entre otros, ha sido uno de los alicientes para continuar y abrir nuevamente la galería Mercado de Arte ahora en este bello distrito de San Miguel, frente al mar, frente a un hermoso malecón. La primera experiencia fue hermosa pese a las dificultades de la época y me atrevo a pensar que esta segunda también lo será.

-Estamos hablando del periodo de guerra interna que azotó el país.

-Exactamente. Una etapa sumamente difícil para todos.

-Tu galería apoyó a difundir las obras de los artistas jóvenes durante esta coyuntura política complicada. En retrospectiva ¿cómo observas esta experiencia?

-Interesante como experiencia en el campo galerístico en un periodo social y económico complicado. Quien te habla y los artistas aprendimos a salir adelante juntos en todo lo relacionado al tema del negocio del arte, de cómo llevar a cabo una exposición. Mercado de Arte fue una casa que se convirtió en galería y apoyó a muchos jóvenes recién egresados a realizar sus primeras exposiciones individuales y colectivas. Paralelamente hicimos charlas, talleres, y otras actividades afines. En ese aspecto la galería se convirtió en un núcleo de trabajo de los artistas jóvenes de la época, artistas hoy consolidados.


-Consideras que Mercado de Arte fue una galería que iba a la vanguardia de la época pese a esta etapa de crisis política. Recuerdo que muchos producían sus piezas con un fuerte contenido político.

-Sí. Algunos jóvenes nos compartían a través de sus trabajos su particular mirada de los hechos que acontecían en su país. Ellos eran poseedores de una especial sensibilidad social. En ese momento la preocupación de los chicos fue trabajar, exhibir, contemplar y reflejar todo lo que pasaba en su ciudad y Mercado de Arte en su afán por apoyarlos, sin trabas ni censuras, expuso sus obras.

-Ahora en esta nueva apertura exponen en una colectiva Piero Quijano, Pancho Guerra García, Dominique Tazé, Aldo Del Valle, Carlos Troncoso, Ángel Valdez, Elisa Alvarado, Franca Tagliabue, Silvia Westphalen, artistas que te acompañaron y exhibieron en tu primera galería en Barranco.

-Sí, justamente los que me acabas de mencionar exhibieron en la galería Marcado de Arte de Barranco y ahora me acompañan en esta nueva apertura, en este nuevo inicio aquí en San Miguel. Con todos ellos hicimos un maravilloso trabajo en el ámbito de las artes visuales. Hace unos días me visitó Miguel Lescano, quien se sumó a la muestra con algunos de sus trabajos.

-Tener una galería no es tarea fácil. Con la experiencia de la primera etapa en Barranco y la reapertura en San Miguel ahora, ¿por qué esta tenacidad de seguir en este negocio?

-Para mí es sumamente importante un espacio en donde los artistas puedan mostrar sus piezas de arte libremente. Es significativo por el tema de la visibilización de sus obras. A propósito del fenómeno digital ahora tenemos más posibilidades de difundir. En la década de los noventas igualmente había mucha difusión. En esa época todo era físico. Teníamos que enviar a los medios de prensa las gacetillas con las fotos y las invitaciones físicas. Mercado de Arte siempre contó con el apoyo de los medios. El Comercio, Caretas, entre otros, difundían nuestras exposiciones. Recuerdo con cariño a Ernesto Hermoza que iba a grabar las inauguraciones. Juan Acevedo publicaba nuestras actividades en la revista Sí. También nos apoyaba Alat en La República. El negocio es difícil en todas las épocas. Paciencia. Es un tema de paciencia. Ahora con las redes sociales y todo el tema de internet se facilita el aspecto de difusión y eso ayuda mucho.


-¿Cómo observas este cambio de lo físico a lo virtual?

-Me parece genial. El tema de la inmediatez es realmente un fenómeno. Es impresionante como opera las redes sociales, el boca a boca. Ayer, por ejemplo, Angie Bonino me apoyó y abrió el fan page de Mercado de Arte. Fue un trabajo lindo y rápido. Para abrir nuevamente la galería contacté a gran parte de los artistas por las redes sociales. Es una maravilla esta herramienta.

-Palabras como abstracto o figurativo se convirtieron en una muletilla en el primer periodo de Mercado de Arte.

-En esta colectiva hay de todo. Predomina más lo figurativo pero no por una imposición sino porque los artistas coinciden. En cuanto a las temáticas Lima está presente. Tenemos textilería también. Pepa Bonilla exhibe unos pañuelos de seda pintada con motivos precolombinos y la fotógrafa Elisa Alvarado ha trabajado sus impresiones sobre Gaza con el tema de Nazca.

-En cuanto a las temáticas me dices que en esta colectiva se filtra el tema de Lima. Observamos a una Lima urbana, a una Lima criolla en las piezas de Quijano.

-Exacto. Tenemos el tráfico de Lima, la Lima laberíntica en las obras de Pancho Guerra. En las fotografías de Carlos Troncoso se pueden apreciar su mirada de Lima. El Perú está presente en una representación de Ángel Valdez. Las esculturas de Silvia Westphalen nos llevan a un trabajo que nos aproxima a la piedra precolombina. La presencia de Lima y el país tiene una fuerte representación en las obras que se exponen.

-Julia en los noventas trabajaste con Augusto Del Valle y Jorge Villacorta en un proyecto de artes visuales. Háblanos de esta experiencia.

-Sí. Tenía unos amigos holandeses con quienes nos veíamos a menudo. Un buen día una amiga de este grupo me comentó sobre una fundación holandesa que financiaba proyectos culturales. En ese momento ya trabaja con los chicos. Hicimos una reseña de uno de nuestros proyectos para enviarla a esta fundación. Fue aprobado por esta institución. Este trabajo lo teníamos avanzado y con el financiamiento lo pusimos en marcha. Duro dos años. Gracias a este proyecto hicimos cinco exposiciones simultáneas en el Centro Cultural de España, en el Instituto Goethe, en el Museo de Arte de Lima, en el Museo de Arte de San Marcos y en la Fundación Telefónica. Si mal no recuerdo fueron cinco ejes temáticos. Todos estos ejes expresados a través de las obras de los artistas. En estas exhibiciones participó un amplio número de artistas peruanos. En la Fundación Telefónica hicimos el eje “Mitos, ritos y pagos”, en la Casona de San Marcos se hizo “Lima”. Recuerdo que en una de estas exposiciones participó Jorge Eduardo Eielson. Hablé por teléfono con el sobre estas exposiciones. Un coleccionista nos prestó una de sus obras. 


-Volviendo a la galería Mercado de arte. ¿Cómo observas la consolidación de gran parte de los artistas que te acompañaron en la primera etapa de tu galería?

-Me resulta interesante y grato haberlos seguido. Es impresionante su desarrollo y evolución. Es innegable la presencia y regularidad de su trabajo y aporte artístico. Son artistas luchadores. Todos ellos son luchadores.

-Tú también la luchas…

-Claro. Mi lucha es diaria. Deseo exhibir a mis artistas y hacer actividades con ellos.

-Julia toda esta necesidad de montar nuevamente una galería e involucrarte con los artistas que te acompañan responde en gran medida a tu formación artística y a tu vínculo con las artes visuales.

-Sí. La docencia y el arte me han acompañado siempre aunque ya estoy jubilada. Empecé como docente y de manera permanente me desarrollé como docente artística. Si bien una galería es un negocio también se junta el interés, la vocación y la pedagogía por las artes. He sido maestra y artista toda mi vida.

- Tienes más de 40 años en el Perú en donde además de ejercer la docencia impulsaste a un sin número de artistas a través de tu galería de arte.

-Me considero peruana. Vivir 44 años en el Perú es toda una vida. Amo el Perú. Soy de Argentina y no me olvido de mis raíces pero estoy sumamente comprometida con el Perú, su cultura, sus regiones, sus artistas… He viajado por diversos puntos del país. Me emociona el arte, su arte, su gente. La sufro también. Recuerda que nada es fácil.  

-En el Colegio Franco-Peruano enseñaste arte. ¿Qué experiencias recuerdas más de tu trabajo como maestra en el franco-peruano?

-En el Colegio Franco-Peruano trabajé muchos proyectos. En el año 2001 se me ocurrió hacer el “Proyecto Papa”. Alrededor de este tema hicimos una serie de investigaciones. Recuerdo que hasta sembramos y cosechamos papa. Distribuimos papa, hicimos comidas. Creamos alfombras con papa, dibujos, entro otros. Este proyecto es el más emblemático del Colegio. Todos mis alumnos lo recuerdan con cariño. Estas actividades con la papa se hicieron antes que la declararan de interés nacional. Somos los precursores en trabajar con la papa.

-¿Por qué se te ocurrió realizar proyectos con la papa?

-Deseaba ir más allá del aspecto nutritivo, del consumo. Fue un proyecto interesante. Se realizó una exposición con todo lo creado por los chicos. En la muestra participaron algunos artistas invitados. Recuerdo que Félix Oliva nos prestó un cuadro con la flor de papa y “Por un Perú bien papeado” fue el lema de la primera versión. Esta experiencia con los chicos del franco-peruano la recuerdo con mucho cariño.


-En el inicio de nuestra charla me contabas lo feliz que te sientes cuando observas la evolución de los artistas peruanos. Más allá de este desarrollo de las artes visuales locales también encontramos una fuerte tendencia al arte abstracto diverso, polémico, rechazado por muchos, incluso por algunos críticos. ¿Cuál es tu mirada a este tipo de arte?

-Es innegable que hay una evolución en el arte. Ahora no se pinta como se pintaba hace algunas décadas atrás, sin embargo no podemos satanizar las diversas manifestaciones artísticas. Hace algunos días leí a una crítica mexicana polémica. No estoy precisamente de acuerdo con ella porque el artista debe tener plena libertad para crear bajo el compromiso ético y con el lenguaje que elija. Siempre han existido piezas de arte que no han representado nada, incluso aquellas elaboradas en caballete.



Galería Mercado de Arte
Lugar: Calle Parque Principal 121 -103 B San Miguel.
Horario de visitas: de lunes a sábados de 4 a 8 pm.
Mañanas: coordinar telefónicamente al 997 365 318



viernes, 18 de agosto de 2017

Karen Bernedo: "1992 es un año clave para entender el Perú de hoy"



Activista, curadora y gestora cultural nos habla sobre el proyecto “Resistencia visual 1992. Carpeta colaborativa”, exposición que se inaugura este 16 de agosto en el LUM.




 Bajo la curaduría de Karen Bernedo, el miércoles 16 de agosto se inaugura en el LUM - Lugar de laMemoria, la Tolerancia y la Inclusión Social, la exposición temporal “Resistencia visual 1992. Carpeta colaborativa”, muestra que reúne 36 grabados elaborados por 36 artistas y colectivos que han tomado como punto de partida los sucesos ocurridos en 1992 como un año clave que marcó la historia reciente del Perú.

Las imágenes/afiches abordan hechos resaltantes como el 5 de Abril, la captura de Abimael Guzmán, el asesinato de María Elena Moyano y Pedro Huilca, los Casos Cantuta y Tarata. Asimismo tocan temas como las privatizaciones, la prensa basura y la movilización. Los artistas son de diversas generaciones, experiencias y escuelas por lo que se han acercado al tema de formas distintas.

Figuran: Amapolay - Félix Álvarez - María Pía Álvarez - Liliana Ávalos- Rudolph Castro - Jesús Cossio - Comunespacio - Mauricio Delgado - Miguel Det - Carolina Estrada - Gabriela Flores - elgalpon.espacio - Jaime Higa - Natalia Iguiñiz - Elio Martuccelli - Shirley Montalbán - Mónica Miros - Museo itinerante Arte por la Memoria - Jorge Miyagui - Las Insurgentes - Miguel Lescano - Pilar Pedraza - Santiago Quintanilla - Lorenzo Talaverano - Lalo Quiróz - Lici Ramírez – LUM - Oscar Salvatierra - Carlos Risco - Susana Torres - Carlos Troncoso - Javi Vargas - Guillermo Valdizán - Rosamaría Valdivieso. Talleres de serigrafía: Amapolay Manufacturas Autónomas / CentroLima / Cono Norte / Espacio Abierto / Llave en el Ojo / Sudaka / P.A Taller de grabado Cusco / O.C.U.P.A taller / Centro de Arte y Grabado Kapuli. Con el auspicio y la colaboración de: Goethe-Institut Perú / Museo Itinerante Arte por la Memoria/ Coordinadora Nacional de Derechos Humanos/ Taller Llave en el Ojo.

Foto: Karen Bernedo

Al respecto Lima en Escena charló con la activista, curadora y gestora cultural Karen Bernedo.

-Karen, ¿cómo surgió este proyecto que se argumenta en hechos que sucedieron en 1992?

-El proyecto Carpeta colaborativa Resistencia visual 1992/2017, surgió a propósito de todo lo que aconteció en 1992 en el Perú. Hablo del ancla histórica, de un año clave para entender lo que somos en el presente. En el año 1992 ocurrieron una serie de hechos como la captura de Abimael Guzmán, el golpe de estado del 5 de abril, los casos de la Cantuta y Tarata, la muerte de María Elena Moyano y de Pedro Huilca, dos dirigentes importantes. Él fue un líder gremial de los trabajadores y ella una lideresa importante para las organizaciones sociales de base y teniente alcalde de Villa El Salvador. También hablamos de casos no visibles como los asesinatos en la comunidad ayacuchana de Huayao, de El Santa, los secuestros masivos y desapariciones de muchos estudiantes de la Universidad Nacional del Centro de Huancayo, el asesinato del periodista Pedro Yauri y de los hermanos Ventocilla. 

En suma, hablamos de un año difícil y convulsionado. Este año fue el inicio del cambio de modelo social y económico en este país. El 92 es el colchón que le permite a la Constitución del 93 que vulnere todos nuestros derechos laborales. Es así como se militarizan las universidades, se privatizan masivamente las empresas públicas. Esta muestra es también una reflexión del cambio de modelo y todas sus consecuencias como la prensa chicha, la cultura combi. El Perú contemporáneo es en gran medida la herencia de todo lo acontecido en el año 1992.

-Ahora vivimos en medio de una cultura del espectáculo y la doble moral. ¿Cuál es tu radiografía del Perú de hoy a propósito de esta exposición?

-Con todo este paradigma del “desarrollo” o “progreso” el Perú se ha convertido en una marca. Todo lo que tiene que ver con hacer memoria, con recordar o utilizar lo que es la historia del Perú para generar aprendizajes y procesos, reflexiones, o el duelo mismo que debimos hacer después de la publicación del informe de la CVR, ha sido totalmente cubierto por este paradigma, por esta arena del “progreso”. Para el poblador común mirar todo esto es un retraso. Todo el mundo dice: "para qué mirar aquello que nos pasó", ¿para qué? Para qué mirar si nos va bien... Justamente este tipo de manifestación responde a toda esta ola de individualismo y reacciones típicas de estas épocas. 

-Este proyecto tuvo uno similar en Chile, ¿no?

-La idea de este trabajo surge a partir de un proyecto chileno que vi hace muchos años atrás. Se realizó justamente en un espacio de memoria, un centro clandestino de tortura para militantes de izquierda durante la dictadura de Pinochet. Este lugar fue recuperado por la sociedad civil para hacer actividades vinculadas con este tema.

 El 2013 se cumplían 40 años del golpe de Estado en Chile y convocaron a una serie de organizaciones, sindicatos, agrupaciones de hip hop, anarquistas, entre otros, para que elaboren una imagen que reflexione desde el presente sobre lo que es Chile ahora después o producto del golpe de Pinochet. En este proyecto participaron sindicatos y organizaciones colectivas. Todos recibieron clases de propaganda política y fueron asesorados por el taller de serigrafía ambulante chileno y realizaron sus imágenes. Todo el proyecto fue producido por un espacio de memoria. En este caso, el proyecto lo he producido sola.

Foto: Liliana Ávalos

-Participan 36 artistas. ¿De qué manera llegaste a ellos?

- Convoqué muchos artistas y colectivos y felizmente el 95% aceptó y quedaron 36. Todos unos y unas tromes de la imagen. Cada uno cuenta con un discurso visual definido razón por la que tenemos imágenes diversas. Los artistas participantes nos ofrecen una propuesta temática absolutamente distinta. Justamente la variedad de propuestas estéticas y las diferentes formas de abordar el tema me gusta mucho. Hay artistas que tocan el mismo tema pero desde ópticas conceptuales y visuales completamente diferentes y esa es la riqueza de esta carpeta.

-A propósito de todo lo que nos cuentas. ¿Cuáles son las propuestas que más mueven a los artistas a propósito del tema que abordan?

-Los afiches los he dividido en tres o cuatro partes. Hay trabajos que exploran el tema de la conmemoración y homenaje a familiares, otros a los casos, a las luchas; otros están en una naturaleza  de denuncia. También tenemos trabajos que proponen una visión más esperanzadora. Plantean la movilización, la memoria, como temas de reparación o de mirada al futuro.

-La exhibición tendrá un carácter itinerante en espacios públicos… ¿Es el objetivo de este proyecto?

-Sí. Cuando visité Chile me regalaron la carpeta y el libro que acompaña el proceso. Observé que la carpeta estuvo en muchos espacios públicos. Elegí hacerlo en serigrafía porque justamente la idea es replicar esta dinámica para que se pueda multiplicar y generar procesos. Para mi es sumamente importante que la carpeta se convierta en un activador y detonante de procesos. La serigrafía te permite todo este tipo de trabajos porque es una técnica en la que el artista produce masivamente. El objetivo es que la carpeta transite por diferentes espacios. En un museo de la memoria, en una galería de arte, en centros federados, en universidades, en facultades y en organizaciones sociales de base en un barrio.  Los colectivos y personas que trabajen esta carpeta pueden hacer lo que se les ocurra con ella.

-Cada afiche va más allá del discurso temático y estético.

-Todos estos trabajos suponen una elaboración artesanal. Incluso seriarlos es una labor hecha a mano razón por la cual los afiches se convierten en trabajos únicos. También se podrá observar manchas e imperfecciones en casa pieza. La serigrafía es un trabajo colaborativo no individual. Aquí todos los artistas han trabajado de la mano. Se han apoyado a imprimir a secar y eso es justamente lo bonito del proceso.       
-¿Cómo está organizada la instalación de la carpeta en el LUM?

-En el LUM la muestra va a estar contextualizada. Los afiches se acompañaran de material documental y de archivo de lo que ocurrió en 1992, sin embargo, tendremos también archivos sobre el proceso. La huella que deja el proceso, las mallas, los fotolitos. Explicaremos todo esto.

-¿Un proceso arduo…?

-Un trabajo hermoso en el que he tenido la satisfacción de ser testigo de todo. Acompañé la producción de gran parte de los afiches. Las carpetas serán entregadas a organizaciones y colectivos con la única condición de que se genere un proceso alrededor de ellas. No se entregaran a personas a naturales. Una vez que se garantice los espacios se entrega la carpeta de manera gratuita.

-Tu trabajo reivindica de manera constante el tema de la memoria.

-Muchas veces nosotros nos miramos el ombligo y hablamos para nosotros mismos. Creo que hay que salir de nuestra zona de confort. Para mí es vital tomar las calles y ver cómo trabajar los espacios públicos en disputa. Desde hace 20 años que estoy vinculada al activismo, al tema de memoria, al movimiento de los DD.HH. Trabajo en esto desde que empecé la universidad. Mi proceso de acompañar y ser parte de todo esto también ha cambiado. Hace cinco años hice un proyecto que se llamó 20 años en la historia del Perú, exposiciones sobre estos mismos casos que abordamos con una idea completamente distinta. En ese momento era recuperar la memoria histórica. Este año la reflexión es desde el presente. Cómo a la luz de estos hechos podemos explicarnos el presente.









José Carreño: “En México, el FCE maneja una serie de programas para estimular el amor a los libros y a la lectura”



Director del FCE apuesta por una estrategia de no violencia y confía en el poder de la palabra, el poder de la lectura y también de la escritura, como vehículos de reconstitución del tejido social.





Amante de la lectura, periodista de larga trayectoria en su país de origen México, José Carreño Carlón, además de desenvolverse como redactor, articulista, fue director de medios como El Nacional y trabajó en la radio y la televisión de su país por más de cuarenta años
Actualmente, José Carreño Carlón, es director del Fondo de Cultura Económica, el grupo editorial mexicano con mayor presencia en el mundo, y una de las características esenciales de su gestión, es poner en marcha una serie de proyectos destinados al fomento de la lectura en niños, jóvenes y adultos a través de su filosofía "el poder de la palabra".

Es así como se llevó a cabo la creación del Centro Cultural La Estación en Apatzingán, una localidad en el Estado de Michoacán que ha padecido la violencia del narcotráfico y el crimen organizado. En ese lugar FCE, en coordinación con el gobierno federal, estatal y municipal y en alianza con diversas instituciones, propició un modelo de gestión cultural con la participación activa de la comunidad y con el asesoramiento de figuras nacionales e internacionales con experiencia en zonas de conflicto, de personas que han desarrollado planes de gestión cultural y acompañamiento y con conocimientos en formación lectora. Han participado de manera transdisciplinaria autores y creadores escénicos, audiovisuales, músicos y artistas plásticos.

Este modelo es una apuesta a vencer el miedo, a erradicar el terror que en algunas zonas del país han generado la violencia y la inseguridad. Y es una apuesta ganadora porque nace de una estrategia de no violencia y confía en el poder de la palabra, el poder de la lectura y también de la escritura, como vehículos de reconstitución del tejido social. Todo esto es lo que el lector puede encontrar en Cultura de paz, palabra y memoria. Un modelo de gestión cultural comunitario, que ofrece de manera sencilla una estrategia que puede incorporarse a cualquier proyecto cultural, de la dimensión que sea.

Precisamente para charlar al respecto, Lima en Escena entrevistó a José Carreño Carlón durante su reciente visita a la FIL Lima 2017.


-Señor Carreño, antes de charlar sobre su proyecto Cultura de paz, palabra y memoria, nos puede contar sobre su experiencia como periodista.

-Claro. Antes de asumir la gestión al frente del FCE, me desarrollé en todas las áreas de las comunicaciones por más de cuarenta años. Ejercí el periodismo desde diversas áreas.

-Usted laboró en medios impresos, en la radio y en la televisión. ¿Qué le proporciono el ejercicio del periodismo en su carrera como comunicador?

-Mucho. Sin duda la experiencia periodística te da una visión aguda y especial sobre todas las realidades de nuestro entorno. Hablo de hechos sociales, políticos, económicos y culturales. El periodismo es una maravillosa herramienta de análisis de todos los fenómenos que azotan nuestros países.

-La corrupción política, la delincuencia, el narcotráfico y el sicariato…

-¡Por supuesto! La mirada periodística sobre estos fenómenos sociales te permite adentrarte a sus orígenes y ver formas de posible solución.

-Usted propone llegar a la juventud, a las poblaciones vulnerables, a través de una cultura de paz. Cuéntenos sobre esta experiencia.

-Así es. De hecho son experiencias que se llevan a cabo en otros países del mundo como Colombia. En la ciudad de Medellín, por ejemplo, se hicieron las bibliotecas ciudadanas. Son justamente estas experiencias destinadas a construir un modelo de cultura de paz que ahora se lleva y replica en otras regiones y países en donde las ciudades están afectadas por la violencia criminal. Incluso nos están solicitando este proyecto de trabajo en algunos países de América Latina, incluyendo algunas zonas de las cuales alguna vez aprendimos: Cali y Medellín en Colombia. En setiembre precisamente iremos a presentar este modelo que particularmente a México le ha dado resultados positivos. Esta intensa labor se refleja además en el libro Cultura de paz, palabra y memoria. Un modelo de gestión cultural comunitario, título que forma parte del catálogo del FCE y que se presentó recientemente en la FIL de Lima.

-Este modelo de desarrollo cultural se lleva a cabo de manera exitosa en zonas afectadas por la violencia sistemática de su país. ¿Cuál ha sido su estrategia?

-La clave ha sido una participación comunitaria intensa en coordinación con las diferentes instituciones del gobierno tanto a nivel municipal, estatal y federal. En este trabajo también participaron un sin número de escritores, especialmente autores jóvenes. Los escritores se han identificado plenamente con los chicos de estas ciudades golpeadas por la violencia y los han puesto a leer, a escribir, a expresar sus propias inquietudes y sentimientos con respecto a la violencia. Estos chicos ahora pueden hablar sobre sus miedos, sus pesadillas, sus anhelos.

El escritor mexicano Julián Herbert, poeta, novelista, cuentista y ensayista, además de músico, profesor y promotor cultural mexicano, hizo una labor interesante con los jóvenes. Julián puso a los muchachos a escribir. Los ayudó a escribir sobre sus peores pesadillas y fue una catarsis increíble.

-¿De qué manera se puso en evidencia esta catarsis en estos chicos?

-Además de escribir, terminaron llorando. Finalmente dejaron un testimonio, una huella importante que se viene trasmitiendo en la comunidad. Esta participación de los jóvenes es vital no solo para el cambio en sus comunidades sino para la transformación del país.

-Perú no es un país lector. Las grandes mayorías de la población no pueden acceder a los libros. Apelando a su filosofía de trabajo con las comunidades vulnerables. ¿Qué consejo nos propondría frente a esta problemática?

-Más que consejos propongo aplicar, y esto lo digo modestamente, el modelo del cual venimos hablando. Se debe poner en marcha el proyecto de Cultura de paz, palabra y memoria. Es un modelo de gestión cultural comunitario. Sin embargo, debo destacar que ayudaría mucho la puesta en marcha de un sistema educativo innovador. Se debe contar con políticas o planes lectores eficientes, promociones de la lectura temprana. Los niños deben leer desde pequeños y de manera complementaria con el sistema educativo. Actualmente en México se viene implementando una reforma educativa con un modelo que incorpora programas de promoción de la lectura temprana. FCE está trabajando de la mano con esta renovación del sistema educativo de manera que tenemos nuestra editorial y nuestra librería en programas directos con el sector educación. Realizamos actividades de fomento a la lectura con los maestros. Debemos instruir a los profesores para que enseñen a los niños a disfrutar de la lectura. En México, el FCE maneja una serie de programas para estimular el amor a los libros y a la lectura. Tenemos una buena respuesta de parte de los maestros. Ellos han entendido estás dinámicas de fomento a la lectura en edad temprana.

-Señor Carreño permítame cambiar de tema y centrándonos en el sello editorial que dirige. FCE lleva más de ochenta años en el rubro editorial. ¿A que le atribuye que su sello sigue vigente superando incluso periodos de crisis álgidos?

-Efectivamente, FCE es una institución editorial que forma parte del estado mexicano que se ha sostenido más de ochenta años en el mercado editorial tanto en mi país como en los diversos países en donde opera. Contamos con uno de los catálogos más importantes del sistema editorial a nivel global y continuamos compitiendo con grandes editoriales internacionales con muy buenos rendimientos. Nuestro catálogo cuenta con la presencia de escritores mexicanos e internacionales de vanguardia.  El Capital en el Siglo XXI, de Thomas Piketty, es un los libros más vendidos. Actualmente contamos con 100,000 ejemplares impresos y sigue liderando las descargas digitales. Estar a la vanguardia en el sector editorial, trabajar de manera responsable en el fomento de la lectura y contar con un amplio y diverso catálogo, nos ha permitido estar donde estamos.




-La literatura infantil y juvenil, es uno sus géneros de suma relevancia. ¿Qué nos puede decir al respecto?

-En el año 1990 el FCE se convierte en una potencia de la literatura infantil y juvenil y hace poco cumplió 25 años la Colección A la orilla del viento. Justamente esta colección nos sirve de soporte y apoyo para los programas de promoción de lectura temprana.

-En nuestro país los libros que forman parte del catálogo de la Colección A la orilla del viento son populares. ¿Cómo se grafica esta popularidad en ventas?

-La Colección a la orilla del viento es una potencia a nivel mundial en cuanto a preferencia del público y ventas.

-Otra de las colecciones de interés es la referida a las ciencias…

-Se trata de la Colección - La Ciencia para Todo. Es una colección exitosa que cuenta con 250 títulos con científicos/autores de diversas partes del mundo. Esta colección al igual que las otras nos pone a la vanguardia en diversos campos de las ciencias y cubre una diversidad de campos que otras grandes editoriales no toman en cuenta. Está enfocada a todos los públicos no necesariamente especializados. Es una colección democrática, pluralista.

-Para finalizar señor Carreño. La filial del FCE en Perú, está estrechamente ligada a gestiones de figuras del campo político y literario de nuestro país. Me refiero a Magda Portal, la primera directora, y a la poeta Blanca Varela.  

-Magda Portal, fue una gran personalidad de la cultura política peruana y latinoamericana. Una activista del feminismo, movimientos que impulsan los derechos de las mujeres en todos los campos. La gran Magda Portal fue nuestra primera directora, nuestra primera gerente, vinculada al embajador e intelectual mexicano José Luis Martínez. Esta unión amical permitió consolidar grandes lazos entre la cultura mexicana y peruana. Relación similar se tejió entre la poeta Blanca Varela y Octavio Paz. Ambas estuvieron en México. Magda estuvo exiliada en mi país. Nuestros vínculos son fuertes. Creemos que la gestión que empezó con Magda Portal, continuó de manera positiva con Blanca Varela y ahora con Gabriela Olivo de Alba. El FCE nació con la filosofía de tender vasos comunicantes entre la cultura de nuestros países, relación que cada año se fortalece más y más.